← Atrás

¿Qué es una caja plegable y cuánto espacio te ahorra en el viaje de regreso?

Una caja plegable dobla sus paredes sobre la base cuando va vacía. Cómo calcular cuánto espacio ahorra por tarima y por camión de regreso, y por qué el ahorro se pierde si regresa armada.

Portada del artículo: ¿Qué es una caja plegable y cuánto espacio te ahorra en el viaje de regreso?

Tu planta pagó el diseño de una caja plegable para dejar de traer aire en el camión de regreso, y la cuenta del proyecto era clara: las cajas vacías volverían dobladas y el flete de vacíos bajaría a una fracción. Tres meses después, la factura de fletes de retorno casi no cambió. Las fotos del andén de tu cliente explican por qué: buena parte de las cajas regresa armada porque nadie tiene tiempo de plegarlas, las dobladas llegan en pilas sueltas mezcladas con las armadas, los separadores viajan aparte en costales y cada tarima sale a media altura. Esta semana, además, tu cliente pidió una recolección extra porque ya no tiene dónde poner tus vacíos.

Una caja plegable es una caja retornable cuyas paredes se doblan sobre la base cuando va vacía. Su ahorro se calcula con la altura plegada real, por tarima y por camión, y depende de que regrese plegada.

Qué es una caja plegable y por qué su trabajo empieza cuando va vacía

Una caja plegable es una caja retornable de lámina de polipropileno corrugado formada por una base y paredes unidas por hendidos que funcionan como bisagras. Cuando va llena, las paredes se levantan y se sujetan con solapas, pestañas o cierres diseñados en el mismo troquel. Cuando se vacía, las paredes se abaten sobre la base y la caja queda reducida a un paquete plano de unos cuantos centímetros de alto.

Ya comparamos en otro artículo cuándo conviene un contenedor plegable sobre uno rígido. Aquí partimos de que tu operación ya eligió el plegable, o lo evalúa, y revisamos el tramo que justifica su diseño: el viaje de regreso.

La logística inversa del vacío: el tramo que suele pagar tu operación

En la ida, el flete forma parte del precio de venta. En el regreso, la caja viaja vacía y, salvo que el acuerdo con tu cliente diga otra cosa, ese tramo lo paga tu operación. La logística inversa del empaque incluye la espera de los vacíos en el andén del cliente, la carga, el tránsito y la descarga en tu planta, y en cada punto la caja ocupa el espacio que le da su forma: armada o plegada.

El camión de vacíos se llena por volumen y viaja con una fracción de su peso

Una caja de polipropileno corrugado vacía pesa poco, así que el camión de regreso casi nunca llega a su límite de carga. Lo primero que se agota son las posiciones de tarima en el piso y la altura libre de la unidad. Por eso el flete de vacíos se dimensiona por cubicaje: cuántas cajas caben en el volumen disponible.

Costo por caja retornada: el dato que conviene medir

El indicador más útil del viaje de regreso es el costo por caja retornada: el costo de cada viaje de vacíos dividido entre las cajas que trae. Como un camión cuesta prácticamente lo mismo con pocas o con muchas cajas, cada caja adicional en el mismo viaje abarata todas las demás. Para obtenerlo basta registrar durante unas semanas cuántas cajas trae cada recolección y cuánto costó.

Cómo se calcula el espacio que ocupa una caja plegada frente a una armada

El cálculo se hace en tres niveles: la caja, la tarima y el camión. Saltarse uno es la forma más común de prometer un ahorro que después no aparece.

Altura plegada real: se mide con una pila de cajas

La altura armada está en el plano. La plegada depende del calibre de la lámina, de cuántas paredes quedan una sobre otra, de los cierres y de la memoria de los hendidos, que impide que la pared doblada quede perfectamente plana. Por eso se mide con el prototipo: se pliegan diez cajas, se apilan como van a viajar y la altura de la pila se divide entre diez. Ese promedio es el dato que entra al cálculo.

Cajas por cama y camas por tarima

Sobre la tarima se calcula cuántas cajas caben por cama, según la huella de la caja y la medida de la tarima, y cuántas camas caben en la altura disponible. Armada, cada cama mide la altura de la caja; plegada, mide la altura plegada. Conviene verificar que la caja plegada conserve la huella de la base, porque si una pared sobresale cambia el número de cajas por cama.

De la tarima a las posiciones del camión

El último nivel multiplica las cajas por tarima por las posiciones del camión. Aquí entran restricciones ajenas a la caja: la altura máxima de la unidad, si tu transportista permite estibar una tarima sobre otra y la altura que se mueve con montacargas sin perder estabilidad. Una pila de cajas plegadas viaja estable flejada o emplayada; suelta, se desliza con la primera frenada.

Un ejemplo de cálculo, paso a paso

Los números siguientes son un ejemplo ilustrativo, solo para mostrar cómo se arma la cuenta; los tuyos salen de tu caja, tu tarima y tu transporte. Supongamos una caja con huella de 60 × 50 cm y 35 cm de altura armada, una tarima de 120 × 100 cm con 175 cm de altura disponible para las cajas y un camión con 20 posiciones de tarima, sin estiba doble.

- Cajas por cama: en 120 × 100 cm caben dos cajas a lo largo y dos a lo ancho, 4 cajas por cama, armadas o plegadas.

- Caja armada: 175 cm entre 35 cm dan 5 camas, es decir, 20 cajas por tarima.

- Caja plegada: si la pila de prueba dio 7 cm por caja, 175 cm entre 7 cm dan 25 camas, es decir, 100 cajas por tarima.

- Camión completo: 20 tarimas de cajas armadas traen 400 cajas; 20 tarimas de cajas plegadas traen 2,000.

En este ejemplo, cada tarima y cada camión llevan cinco veces más cajas plegadas que armadas, y el costo por caja retornada baja a la quinta parte. Si tu cliente vacía 1,200 cajas por semana, armadas necesitan 3 viajes completos; plegadas caben en 12 tarimas de un solo viaje, con espacio libre en el camión. En el andén de tu cliente la diferencia también se nota: 1,200 cajas armadas ocupan 60 posiciones de tarima y plegadas ocupan 12.

La cuenta cambia con cada dato. Si los separadores regresan dentro de la caja plegada, la pila crece y el cálculo se repite con la nueva medida; si viajan aparte, sus tarimas también se suman. Y si una parte de las cajas vuelve armada, el ahorro cae rápido: si la mitad de las 1,200 cajas regresa armada, esas 600 ocupan 30 tarimas, las 600 plegadas ocupan 6 y el regreso vuelve a necesitar dos viajes.

Por qué el ahorro calculado no llega al camión de regreso

Lo que el cálculo promete depende de lo que hacen las personas en el andén de tu cliente. Estos son los tres puntos donde el ahorro se pierde con más frecuencia.

Cajas que regresan armadas

Plegar una caja toma segundos, pero cientos de cajas al final de un turno son una tarea que nadie tiene asignada. Si el acuerdo con tu cliente no dice quién pliega, dónde y cuándo, las cajas se apilan armadas junto a la línea y así suben al camión. Funciona mejor plegar en el mismo punto donde se vacía la caja, con una instrucción visual de pocos pasos y una tarima de retorno ya ubicada ahí.

Tarimas de retorno mal armadas

Una tarima de retorno rinde lo calculado cuando lleva un solo modelo de caja, plegado en la misma orientación, hasta la altura definida y asegurado con fleje o película. Las cajas armadas mezcladas con plegadas impiden estibar parejo, los modelos distintos en la misma tarima desperdician huella y una tarima a media altura ocupa una posición completa del camión con la mitad de las cajas.

Interiores que viajan por su cuenta

Los separadores dunnage y las charolas también regresan. Si el diseño permite plegarlos junto con la caja, viajan dentro y la altura plegada ya los incluye. Si se retiran, necesitan su propia tarima de retorno, porque sueltos en bolsas o costales se dañan, se pierden y ocupan más de lo previsto. Conviene definirlo en el diseño, porque cambia la altura plegada y el procedimiento del andén.

Menos viajes o recolecciones más frecuentes: lo que haces con el espacio que liberas

El espacio que libera el plegado admite dos usos: consolidar los vacíos de la semana en menos viajes, o traerlos más seguido sin pagar camiones a medio llenar. La segunda opción acorta la espera en el andén del cliente y, con ella, el ciclo de cada caja y el parque que necesitas; ya explicamos en otro artículo cómo calcular ese parque. Espaciar las recolecciones para llenar el camión produce el efecto contrario y te obliga a tener más cajas en circulación.

Lo que el diseño decide sobre el viaje de regreso

La altura plegada, la huella y el tiempo de plegado se deciden en el diseño. El calibre y el gramaje de la lámina, la posición de los hendidos y el tipo de cierre definen cuánto mide la caja doblada; la forma de abatir las paredes define si conserva la huella; y una secuencia de pocos pasos, sin piezas sueltas, define si el operador de tu cliente la pliega. Una pestaña que mantenga la caja cerrada evita que la pila se abra en la tarima, y una identificación visible con la caja plegada permite contarla sin desarmar la pila.

En Cassium Transformaciones extruimos nuestra propia lámina de polipropileno corrugado y la transformamos en la misma planta de Monterrey, bajo un sistema de gestión de calidad certificado en ISO 9001:2015, con corte, hendido, soldadura por ultrasonido e impresión. Antes de fabricar el parque te entregamos prototipo para plegarlo, apilarlo y medir la pila con tu tarima real, y diseñamos cada caja para alcanzar hasta 40 usos con el manejo normal de tu circuito.

Si tu camión de regreso todavía sale lleno de cajas que podían venir dobladas, el ahorro del plegable se queda en el andén de tu cliente. En Cassium Transformaciones diseñamos la caja plegable con tu tarima, tu camión y tu procedimiento de retorno, con prototipo para medir el ahorro antes de fabricar el parque. Cuéntanos cómo regresan tus vacíos en https://transformaciones.cassium.com.mx

Preguntas frecuentes

El proceso empieza con tu mensaje.

Certificación ISO 9001:2015
Empresa certificada ISO 9001:2015Cada lote con expediente de materiales y proceso.
Arrastra tu archivo aquío haz clic para seleccionar · imagen, PDF o plano técnico

Usamos cookies para que este sitio funcione y para entender qué páginas te sirven y cuáles no. También medimos el resultado de nuestras campañas.

Escríbenos por WhatsApp